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SILVIA MARTÍNEZ CORONEL, alias AURORA BOREAL,de Montevideo, Uruguay. Soy profesora de Literatura,formadora de futuros docentes,crítica de arte,declamadora,poeta,cuentista,madre y viceversa. Amo con pasión todo lo que hago, me entrego entera, no conozco otra forma de estar en el mundo, ni quiero aprender. Los textos aquí expuestos están registrados como propiedad intelectual de la autora.Si deseas hacer uso de ellos has de ponerte en contacto con ella. Todos los derechos reservados. No se puede copiar ni distribuir. No se puede hacer uso comercial con esta obra. No se pueden hacer trabajos derivados de ella.

TRANSLATE-TRADUCCIÓN

domingo, 9 de diciembre de 2012

LA CLASE DI CONSULTA


Don Luciano -No apareció ni uno por el pago de liceo, a la clase de consulta pa' examen que la priofesora Silvia Martínez había puesto pa' los alunos de cuarto, cosa rara, ¿no le parece don Fliorencio?...el triabajo que se toman algunos por los gurises pa’ qu’ les vaya mejor, y cómo lo disperdician, una lástima…la gurisada de hoy, parece toda disnorteada, ¿no habrá qu’comprar
les una brújula, pa’ qui vean un poco de qu’ va la cosa…yo no sé, ¿qu’ piensa ud.?.

Don Florencio -y yo qu’ sé, la verda’ verda’ me deja como desconcertado, los tiempos cómo que han cambiado mucho…vio qu’ ahora andan todos con esos aparatitos, capa’, digo yo que les sirven pa’ conetarse con ixtraterrestres, y éstos les dan las clases por ahí...vaya uno a saber.

Don Luciano –sabe ud. que puede tener razón, no se me había ocurrido…cosas de la modernida’…igual mi parece que por los menos los que menos entendieron de la hoja de programa qu’ dejó en la parte esa de libros…¿cómo es qu’ se llama…?

Don Florencio -Bibloteca…

Don Luciano -Eso mismo, gracia’, compadre.

Don Florencio - pero faltaba ma’…no se apure…

Don Luciano - Qu’, yo la conozco a la muje’ priofesora, y ella me contó que había dejado en el lugar de los libros ese programa, y qu’ tenía algunos gurise’ qu’ estaban más flojo, qu’ mango de cuchillo del matón del bar…y ni así…
Qu' por esas, me la incontré cuando me iba pa´mis casa' in la parada y la acerqu' con el Butiano al Uco' qu' ya se le iba.
Y me dijo qu´adema' tinia otra pal Lunes, pa' los gurise' di quinto. Y qu' pensaba qu' pa' esa , a lo mejo' aparecía alguno...aunq' sea' unos qu' había visto muy priocupado' por la cosa...

Don Florencio – …y si capa' qu' pal Lunes...

Don Luciano – ...esperemos...qu' ella me dijo qu' era el día en hono' a la luna, y qu' quizá eso iluminaba la gurisada, y aparecía... pa' acliara' las duda'...taría bueno.

Don Florencio - taría...

______________________Profesora y escritora: Silvia Martínez Coronel.D.R.

Crítica por la prof. Silvia Martínez Coronel, de la puesta de “EL RINOCERONTE buscapoemas.



Obra de Alicia Preza, dirigida por ella y Marcos Acuña.
Poemas de Roberto Genta Dorado, 
declamados por Laura V Alonso en voz en off.


“siempre hay algo terrible que puede fascinar o demoler.
Dos vertientes filosas en el apetito voraz de lo inquietante”
Alicia Preza.


Cinco personajes, cinco poemas declamados(interpretados)., en escena y en voz en off.
Cinco poemas que necesitan cuatro personajes para no ser devorados por el “rinoceronte”, animal de cuatro patas más su cuerno. Otra vez el cinco…
De los cinco poemas que supuestamente Jako ( Gualberto Martínez) tenía, sólo aparecen cuatro, la madre ( Isabel Gallo) debe completar el número cabalístico con un poema propio que debe hacer, y lo hace, es cuestión de vida o muerte, y se salvan.
Tres espacios en el escenario, donde transcurre la acción marcada por objetos en el piso (unión con la tierra, pero sus polvos , contenidos, son dispersados por el aire, mostrando por primera vez la unión de un plano con el otro, el abajo y el arriba, los elementos que juntos, forman el todo).
En cada uno de los lugares es mencionado el parto.
Tres espacios recorre la “viuda de blanco” ( Cisa ), sólo que de forma inversa a la del escenario, primero izquierda, luego derecha, y de ahí al centro que implica la vuelta al escenario y entrega de la tercera manzana, que alargará la vida un poco… Dos manzanas son dejadas en mano de espectadores, cuando pasa por cada extremo de la platea, recorre por detrás haciendo un círculo inverso al del escenario hasta que vuelve a entrar en él.
Espejo, especular, espectador, imagen y reflejo, contrarios que son uno…
Cuatro colores en escena: rojo, blanco-luz, negro-oscuridad y azul
El rojo de la sangre que es vida y muerte luz, manzana, luna, parto, promesa de desangrado del rinoceronte; el blanco de la pureza, vida y belleza, virginidad representada en Akaya (Valeria Capdevilla), el vestido de ella y de la viuda, la luna,…o sea también unión indisoluble entre lo oscuro y lo blanco(virgen-viuda blanca), lo bueno y lo malo, la tierra y el cielo para que pueda, en esa unión de contrarios, surgir la creación.
El azul de la iluminación en el escenario como puente entre los dos extremos
Entonces, más que contrarios complementos, para llegar al “cuerno del rinoceronte”, unicornio, poesía, de poiesis: creación…y así llegar a lo completo que simboliza lo circular, hiper aludido, en su cara y contracara.
Luz más oscuridad que aparece como su inversión , pero de la cuál surge, por ende es su otra cara, origen y fruto., uniéndose a la visión de lo circular, y el uso del tres en la obra.
Las náuseas, indicio del asco a lo desagradable, pero también del embarazo, señal que se refleja también en el murciélago bebé.
Murciélago que entraña la unión de la ternura por lo bebé, con el asco que suelen causar estos animalejos, seres de la oscuridad, opuesto a la luz, "al dar a luz" al bebé. Además es ciego pero sabe orientarse, otra contradicción, entre comillas, además de ser mamífero pero volar...otra vez la unión de la tierra con el aire, del arriba con el abajo. El vuelo como metáfora de la creación es un lugar común, quizá tan viejo, como la misma poesía, como la necesidad del ser humano de crear, y de volar.
Lo inalcanzable físicamente, que es alcanzable con las palabras, entes racionales que crean lo irracional, vigilia en el sueño...
Antítesis, y oxímoron, es lo que antecede a la creación, las tres fases del pensamiento científico:tesis-antítesis-síntesis.
La unión de contrarios es la gestación que causa náuseas por asco y por serlo, toda la obra, es la gestación del poema que parirá Vizcana.
Todo ella apunta a esa hoja en blanco, que debe ser escrita, llenada para no morir…para no dejar morir, sino para hacer nacer, la poesía.
Ahora por qué el médico brujo Caya , ¿calla?, yo creo que es porque la creación, la poesía es más fuerte que la brujería, entre comillas, es real, no feria de circo, no ilusión óptica, sino magia .
La muerte , la vida y la pureza se funden en “la viuda de blanco” , único personaje que transmite paz, que parece estar fuera del miedo al rinoceronte (quizá porque lo sea), que en su círculo inverso muestra su plenitud, como en la entrega del “alimento” que es físico y espiritual, que también implica en su simbolismo, la unión de la vida y la muerte para el surgimiento de la vida, de la oscuridad con la luz, como el mismo oxímoron de su nombre lo dice “la viuda de blanco”.
Su actitud pacífica contrasta y complementa al ser contracara con la acción del escenario, el círculo inverso que recorre también, para unir espectáculo con espectador, en la manzana, o sea algo circular, rojo, pero blanco por dentro, nueva oposición complementaria que contiene los símbolos que llevarían a la creación-cuerno de rinoceronte, porque también es la tentación, el vértigo, el miedo a lo prohibido y el deseo con su final rendición ante un “mal” que no simboliza otra cosa que la adquisición de la sabiduría que la iglesia judeocristiana disfrazara, por miedo, y así transformara el conocimiento humano, la investigación, en algo hereje, que desconoce que “Dios lo sabe todo”, y el ser humano sólo debería acatar las órdenes de “Dios”, para salvarse, ser pasivo, lo que inhabilitaría su crecimiento, y por ende, su independencia.
Por eso la adquisición de sabiduría simbolizada en el fruto que obtiene Eva al comer lo prohibido será visto como pecado, (de peca: lo oscuro, lo infernal).
El Inframundo es, por lo tanto un lugar lleno de castigos que le esperaría a quién piense, y por ende muy probablemente se rebele ante el orden establecido por el superior.
Es ese “mal” que los hace conscientes de sí mismos a Adán y Eva.
De repente se “ven”, (perciben , saben) adultos.
Dios ante el descubrimiento, marca el fin de la infancia y el comienzo de la adultez, o sea adiós Edén-niñez. De ahora en más a parir los hijos con dolor, y a ganarse el pan con el sudor de la frente, que ya están grandecitos, (parece) para continuar en el jardín de niños, paraíso , que desde el momento en que se cruza el umbral de la sabiduría será perdido, para siempre.
Por eso el psicoanálisis llamará a la infancia “el paraíso perdido”.
A la pureza no se vuelve.
Que el arte es alimento debería ser una verdad cotidiana, o sea visible para todos, no sólo para los “esclavos cardíacos de las estrellas” que nombrara Pessoa, en su grandísimo poema Tabaquería, o sea “los Coroneles”, del “Coronel no tiene quién le escriba”, de García Márquez.
Yo entré al IPA, gracias al análisis de la más grandiosa de las escenas de este libro, el diálogo entre el Coronel y su mujer, cundo ella le dice que mate para comer, porque ya no tienen qué, nada menos que al gallo (símbolo del hijo muerto, y de un posible triunfo sobre la muerte , si algún día gana la riña de gallos). El Coronel ante la propuesta, le responde que no. La mujer enojada le dice:-las ilusiones no se comen, -pero alimentan, respondió, sabiamente El Coronel.
El unicornio( idealizado rinoceronte) de Silvio Rodríguez…que sólo puede ser aquél( cada creación es única), que es necesaria, si no la vida no puede llegar a su plenitud.
Es que en nuestra realidad de carne con sueños necesitamos el alimento de la fantasía, para auto-parirnos ,la creación de nosotros mismos, que no podría ser nunca entera si sólo la hiciéramos desde el lado de lo racional, ya lo difundiría la vanguardia, y se ejemplificaría tan bien en “La puerta condenada” de Julio Cortázar.
Origen terrenal de lo esencial, espiritual, lo trascendental , o sea las patas del rinoceronte-unicornio que tocan la tierra y que en ella se apoyan, son necesarias para alcanzar el cuerno, objeto en ascensión, que implicará la unión de la tierra con el cielo de lo escuro con lo claro, de lo “impuro con lo puro”, alianza, círculo que muestra la necesidad de la unión de los dos polos para formar un tercero, (el tres simboliza el ciclo completo). La unión de lo masculino con lo femenino, para crear el hijo.
Hete aquí la importancia del parto, nacimiento, conocimiento por la hija de la identidad no sólo de la madre, sino también del padre.
Y en el centro del escenario, como debe ser, será aclarado la unión que llevó el parto de Akaya.
Unión del “desagradable”, con una madre tierra, que cura con plantas, y ritos chamánicos, en círculo…una Pacha Mama, que engendra con la semilla del padre no deseado, y deseado ( ¿Yaco no era aquel hijo mitológico de Zeus y Deméter, Dionisio mismo, dios de la creación festejado en celebraciones muy terrenales, carnales, de donde deriva la palabra carnaval, unión de los bajos instintos con lo divino entonces?)
Creo que sí, símbolo del renacimiento, la creación, celebrada con el vino-sangre que porta los tres sentidos, muerte, vida, nacimiento..
Yaco era el portador de la antorcha en la procesión desde Eleusis, también visto como mensajero del “divino hijo” de la Diosa, nacido en el Inframundo(lugar oscuro, de los muertos), y a veces el propio hijo de ésta. Se le llamaba “la estrella que lleva la luz de los misterios nocturnos”(oxímoron en dos dimensiones) otorgándole asociaciones con Sirio y Sothis.
Reflejo que se ve en Mapula (Cisa), la perversión, unión de lo masculino y lo femenino en sí misma, de lo grotesco y lo idealizado anunciado por su prefijo “Ma”, nombre de la madre, desde la ternura, además de ser la que trae a Yaco, el portador de los poemas salvadores.
El leñador ( que no aparece)símbolo del salvador de la vida en los cuentos folclóricos porta su cuota de inocencia, dador de leche, hombre bueno, pero unido también a la muerte, pues mata árboles.
El nombre Akaya es revelador del planteo de la obra, es “la pura”, pero su nombre marca también en ella la unión de contrarios, el acá y el allá.
También el Viz (bis:dos), muestra esa unión, la diferencia ortográfica también representa que una cara puede ser la otra. Vi-zana, digamos que la unión del dos lleva a un tres que sana-zana, casual-o causalmente, el sufijo de la palabra manzana.
En fin, unión de lo oscuro con la luz, el bien y el mal, los opuestos que se unen permanentemente en la obra, para el surgimiento de algo nuevo, el nacimiento de la niña pura por ende la única entre los cuatro vestida de blanco, pero como vimos su nombre anuncia su dualidad, que no salen peras de los olmos, es la representación , como cada uno, y todos juntos del cuerno del rinoceronte, la poesía.
Jako protector y destructor, con su fálico cuchillo
Parto en luna llena, círculo pleno del bien, pero también interpretado por la hija como una unión maldita, una vez que sabe quién es su padre.
Luna que se vuelve sangre, anuncio de la muerte, cuando falta la creación, la poesía, el alimento.
El olor a carne que también la anuncia, evidencia los orígenes de la creación en lo terrenal, las cuatro patas del rinoceronte, los cuatro personajes oscuros, que deben gestar la poesía, que sin verla está entre ellos, la muchacha de blanco, la que se enferma sin poemas, y parece ser el blanco más deseado del rinoceronte, la que rechaza el poema venido de lo oscuro que la engendró…en fin contrarios complementarios, evidenciados desde múltiples planos que deben unirse, o pereceremos.
Su madre salva a “la poesía” pariendo la luna, nuevo espejo, inversión del círculo celestial, nacido de lo terrenal, el cuerno del unicornio, el cuatro más uno, que se da por la unión de la tierra con lo celestial, para que surja el cinco, la poesía que los salva.
Una suerte de “Flores del mal”, la belleza con sus orígenes en la fealdad que no puede ser tanta si de ella surge belleza.
El agua de la vida, tan necesaria, la leche primigenia, blanca, nutritiva, y amor materno, las hojas, que quizá aluden al árbol que fue el origen de todo, la unión que generó la creación de los humanos de sí mismos, el segundo parto.
Lo que fascina demuele, si se unen las puntas filosas de los contrarios…¿no Alicia?, digo…si no me equivoco, en la interpretación de tus palabras introductorias.
Las manzanas que llevaba “ la viuda de blanco” fueron entregadas a un hombre y una mujer, como es lógico, los elementos necesarios, para el pasaje del dos al tres, la síntesis, el hijo, la creación, cada uno sentados en un extremo y otro de la platea como también es lógico.
También es una invitación al espectador a formar parte del juego, a buscar los orígenes de la creación, y llevarla a cabo, a ser poiesis, crear.
Casualmente, o no, fueron entregadas a dos poetas, provenientes de la misma tierra, que se encontraron en la entrada al teatro.
Que venga kieslowski, y explique esto, yo en las casualidades no creo…en fin, yo no sé qué pensás hacer vos con tu manzana Andrés, yo a la mía, pienso comérmela…

SILVIA MARTÍNEZ CORONEL
DERECHOS RESERVADOS




TANGO



No le gustaba letra ‘e tango’
Decía que eso del abandonao le sonaba a viejo maricón, "que aprenda a vérselas solas con su corazón", "¿qué es eso de andar lloriqueando como gurisa?"...era de esos de :"macho eran los de antes"...los de antes de qué, era lo que naid
es sabía...el asunto era andar negando siempre el ahora, dejándolo, mejor para dispués, "que la piola se corta siempre por el lado más fino..."
Lo llamaban: El "Tango"...cosas 'e la ironía popular, que le gusta buscar la boca...y de tanto que hablaba mal de la cosa, pa' reírse no má', le decían Tango.
El hombre vivía solo con sus fantasmas...viudo hacía años, no faltaba a una sola misa 'e Domingo. El primero 'e todos, y protestando por la impuntualidá', claro nunca llegaba menos de 40',media hora antes...
Tango, ansí como le ven, era hombre que llevaba sus dos muertos, frasero como era, decía que "todo'hombre que se precie, tiene que llevar entreverada el alma de algún dijunto, que de otro modo, era cosa 'e gente que no se sabía hacer rispetar”.
Pero era pacífico, se sentaba en el fondo el bar a rumiar apareceres, y de una, se levantaba y se iba, no má', despacito pa’ su rancho, que siempre estaba fresquito, lindo pa' quedarse, con el retrato 'e la patrona, casi al tamaño natural, que le había hecho el amigo Domingo, por encargo, cuando hizo los tres meses...no se le parecía ni un poquito...es que bueno, fue de memoria, porque foto de la fulana medio actual no se había encontrado ni una.
Tango había dado vuelta la casa buscando, y lo más cercano que encontró fue una de novios que se habían sacado, que además justo le daba a la finada con la sombra en la cara.
Y bueno, como Domingo con tan pocos elementos se viese, apeló a la imaginación, y salió lo que salió...que tampoco era que la hubiera visto en vida muchas veces...que siempre estaba en el fondo haciendo torta frita, y se la veía muy poco por el pueblo.
Tango, una vez acabado el cuadro, lo estuvo mirando buen rato, y luego, a modo de conclusió' dijo: "bué , como representació' creo que puede serví'.
Domingo largó el suspiro que tenía apretado, y no quiso cobrar, le dijo que era un "regalo".
Tango lo miró irse, hasta que se perdió en el medio de la polvareda.
Entró a las casas y se quedó mirando el cuadro, como buscando algo de la patrona en él, hasta que halló un detalle, un pañuelito rojo que solía atarse en la muñeca pa' no andarse olvidando de las cosas, y ahí nomá' se quedó de lo más contento, tanto, que si no fuera, porque lo tenía sentenciado como cosa 'e maricone' se hubiera puesto a tararear el "Uno", que le encantaba, pero era un sicreto que tenía con él, no fuera que alguien le fuera a perder el rispeto!

Silvia Martínez coronel
Derechos reservados
 

EL CUCHILLO




Tres niños encontraron mientras jugaban un cuchillo enterrado en el patio.
Era grande , mango de madera con clavos, hoja de metal curva.

No sintieron miedo, ya que no imaginaron para lo que podía servir uno tan grande, sí curiosidad, sorpresa.
Se miraron entre sí, como indagando cuál de ellos sería el primero que se acercaría al objeto.
Cuando uno dio el primer paso, un rayo de luz de sol se posó sobre la hoja, y un abanico de colores se desplegó.
Los niños emocionados se echaron a reír, y corrieron, al otro extremo del patio, dónde quedaba la casa, a contárselo a su madre.
Cuando entraron la encontraron cabizbaja y llorando, mientras contaba porotos negros, en la cocina. Una gran piedra se les instaló en la garganta, y la alegría se les borró de la mirada.
-¿Qué pasa?, dijeron al unísono los niños.
-A su padre lo acaban de acuchillar en el bar, gente de mala vida, encapuchados. Salieron corriendo, no se sabe de su paradero.
Su abuelo está arreglando todo para el velorio, en el pueblo.
Lo único que se tiene es que fue con una daga, un cuchillo grande, de hoja curva.
Si por lo menos se encontrara al maldito, se tendrían las huellas, y se podría evitar que cruzaran la frontera.
Los niños se miraron entre sí, la piedra seguía apretándoles la garganta, y ahora les temblaban las piernas…dieron media vuelta sobre sus pies y volvieron caminando despacio, y apretando los dientes, al otro extremo del patio, del cuál habían venido.
Llegaron hasta el lugar, y sin necesidad de consultárselo cavaron un hoyo muy grande, con una gruesa rama de árbol arrastraron el cuchillo hasta allí, la tarde ya caía y la luz del ocaso les mostró las manchas de sangre.
Lo dejaron caer hasta el fondo, y cuidadosamente lo enterraron de manera que no se viera desnivel en el terreno.
Al terminar, se sentaron sobre la tierra a descansar y respiraron profundo.
Al levantarse, uno de ellos dijo lo que los tres pensaban:- es la primera vez que vemos llorar a mamá por otra cosa que no sean las palizas que le daba este reverendo hijo de puta.
Escupieron sobre la tierra non sancta, y volvieron a casa caminando como hombres.

Silvia Martínez coronel
Derechos Reservados
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viernes, 21 de septiembre de 2012

VIVIR A TRECHOS


"siempre seré el que gritó que le abrieran la puerta frente a
una pared sin puerta/y oyó la voz de Dios en un pozo tapado"TABAQUERÍA,de F. Pessoa

Desde pequeña había aprendido a vivir a trechos…(“juguemos en el bosque, mientras el lobo no está. ¿Lobo está…?”).
Lo complicado era que el lobo se presentaba seguido, y como la vida exige continuidad, había aprendido a respirar hondo y caminar un trecho, detenerse para volver a tomar aire, y seguir…
Vivir a trechos tenía un costo emocional grande, la ansiedad devoradora antes de animarse a tomar aire, la ansiedad más tolerable mientras caminaba…y al final, el alivio de la llegada a la meta.
Claro, la meta, implicaba volver a tomar aire, y seguir con el sistema,hasta que el lobo se fuera a poner los pantalones, y la dejara vivir sin la soga al cuello por un rato…vivir:hacer de comer, ir al supermercado, leer, escribir…las mismas cosas, y algunas más, de las que hacía luego de tomar aire, sólo que naturalmente, y hasta disfrutándolas, no sujetando el alma para no desplomarse, como tantas veces.
El levantar casi feliz, sueño a media mañana, con toque de angustia, dolor al mediodía, ansiedad antes de ir a trabajar, en mayor o menor grado.
Si estaba viviendo a trechos, el trabajo también era vivido dentro de la sístole diástole.
Si el lobo, por esas, estaba dormido era disfrutado a pleno…aunque luego esa alegría cobrara su precio…y al otro día, seguro era uno de esos en que sería vivido a empujones, cuesta arriba, dándole órdenes a su cuerpo para que funcionase, a la respiración para que no se detuviese, rogándole a la vida que la dejara seguir un rato más en pie…
¿Qué era lo que había hecho para merecer esto?...recuerdos impresionistas, de mujer lánguida, soledad rosada en atardecer sin pájaros, plazas abandonadas, retrete de vida.
En fin, al parecer esto no parecía ser producto de nada malo que hubiese hecho…quizá sólo era su dura forma de estar en el mundo, vomitando sangre.
Merecer…como fueran muchas las cosas en la vida que fueran producto de lo que se hace…más bien la vida le parecía un laberinto con varios muros, ubicados a trechos, y que había que patear, hasta romperse los huesos, para poder seguir caminando…claro cada vez más cansada, cada vez con menos ilusión de que aquello acabase…
Pero lo cierto es que seguía…siempre creí que hay ciertas personas que responden simplemente a la energía cinética que generó el disparo de el, o la (mejor la) loco que se le ocurrió crearnos…claro , en algún momento la energía de ese disparo se acaba, y eso sería lo que llamaríamos muerte…
En, fin, ella era un caso especial, ya que su vivir a trechos, la obligaba a detenerse cuando se encontraba con un muro, (para patearlo y seguir)…por ende los ladrillos, piedras, o lo que fueren, deberían detener la energía del disparo del loco, que no sabía, sin duda, las consecuencias atroces a las que podía haber llevado su “impulso”…(el aburrimiento siempre ha sido el peor de los consejeros)…
Pero el asunto era que una vez derribado el muro la energía volvía…por ende a ella no parecía moverla la energía cinética del primer disparo…en fin…¡vaya uno a saber!,
cuál era el engranaje que ponía en movimiento aquella extraña maquinaria.
…………………………………………………………………………………………………………………………
Hoy el cielo se había levantado azul para Estela, y era uno de esos días en que el lobo estaba fuera, respiró hondo, dio, uno , dos pasos, y abrió la puerta.





silvia martínez coronel


derechos reservados

martes, 21 de agosto de 2012

PALTAS O PALMERAS


Fue una muerte lenta, como previsible.
Aquel cuerpo agusanado no podía estar sin acusarse mucho tiempo (aunque lo intentó), pero hasta el más ingenuo reconoció a los cuerpecillos cuando empezaron a salírsele por todas partes...a veces me da por pensar 
que fue un suicidio(nunca quiso ir al médico, decía que eran cosas nuestras que todo estaba bien), y no una muerte por enfermedad...lo cierto es que ya no está. No era que su presencia moviera paredes, tenía esos transcurrires que uno no sabe si la persona está viva o muerta. Pero a veces abría la boca, y ahí sí los gusanos que llevaba dentro, y nosotros ignorábamos, hablaban por ella...y bien que se hacía notar.
Ahora, luego de que los vi, entiendo muchas cosas, eran de esos que tocan y queman, con patas, peludos, brillantes, que se camuflan enroscándose. Suelen vérseles por la primavera donde hay palmeras, o paltas. Ahora, según el médico forense era la primera vez que se hallaban dentro de un cuerpo humano.
Pensar que la creímos inteligente, supongo que por el brillo de los gusanos, sedosa , por la cualidad de ellos de deslizarse, dañina, por el fuego maligno que provoca quemaduras al primer roce, invisible, por su capacidad para camuflarse, y dejar a otros como responsables de sus actos.
Pobre, ahora que lo pienso...todo se debía a los gusanos!...por suerte el mal no era contagioso, pero para evitar el espectáculo, luego de la autopsia, la velaron a cajón cerrado.
No todo el mundo se tragó el cuento de los gusanos, yo sí, porque estuve ahí y lo vi con mis propios ojos!.Pero se sabe como es: fácil es caer en cualquier rumor sin fundamento, pero difícil aceptar como cierto lo que realmente sucede.
SILVIA MARTÍNEZ CORONEL
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sábado, 11 de agosto de 2012

EL REFLEJO




Estaba dentro de un envase de vidrio, hace rato miraba el mundo desde la distorsión de los reflejos, por ende creía que la realidad que la rodeaba estaba llena de presencias que sólo habitaban en su mente.
Era grande, el frasco le quedaba estrecho, nadie sabía quién la había puesto allí ni por qué, pero , lo cierto es que ella no conocía otra cosa.
La estrechez de su habitáculo, le dificultaba el movimiento, no conocía el habla, el hambre, la sed...era probablemente un ser de otro mundo, o la adaptación a su habitat la había vuelto así.
No era feliz, ni infeliz...no tenía experiencia en el intercambio con otros...y los demás no parecían verla.
Un día un golpe de viento, hizo que la botella cayera y se rompiera...
La mujer miro el mundo por primera vez, y por primera vez sintió miedo...
Buscó desesperadamente otra botella, y al encontrarla se metió raudamente dentro de ella, y respiró...

silvia martínez coronel
derechos reservados

lunes, 11 de junio de 2012

LA GAVIOTA

Y la gaviota volaba enardecida, hasta que se topó contra algún edificio y cayó. 
Se despertó sombría, asustada, pero aparentemente sana.
Se levantó, miró a su derredor, y buscó por dónde ir…percibió que sólo veía en blanco y negro, pero no le dio importancia, sólo le importaba tomar pronto su sendero. 
Se detuvo en seco…miró su plumaje, y se dijo:-soy un pájaro, mi camino está en el cielo.Miró el trozo azul recortado por los sucios edificios, y lloró.
Luego, intentó mover sus alas, respondían…y no sin temor, alzó el vuelo.
Esta vez, pretendió ser más cautelosa, e ir sorteando los obstáculos, y con asombro descubrió que le gustaba hacerlo, era placentero ir dando giros, y la hacía sentir poderosa que nada pudiera derribarla.
En pocas horas adquirió tal destreza, que se le ocurrió nadar por el cielo a ojos cerrados.
Se sentía segura de que ya tenía muy calculada la distancia de las fuentes de peligro, y se lanzó a la aventura.

Al abrir los ojos, esta vez...el cielo ya no se veía recortado por edificios...



Silvia-Silvia Martínez Coronel

Derechos Reservados.

26 de Mayo, DÍA DEL LIBRO EN URUGUAY, por Silvia Martínez Coronel, (escritora, profesora de literatura y crítica de arte uruguaya).






No recuerdo la primera vez que tuve un libro entre mis manos. La primera vez que lo pude leer, que sentí esa increíble sensación de entrar a un mundo nuevo, distinto, en que uno no sólo era espectador, sino cada personaje, juez, donde uno era llamado a la solidaridad, a la empatía, a la antipatía, a la simpatía, al rencor, universo que tenía tanto de éste, pero donde uno era el dios supremo, no siempre omnisapiente, pero con suficiente “omnis”, como para sentirse poderoso, y si encima se tenía imaginación, y más, inteligencia, y más, necesidad de fuga…el libro(más novela que otro tipo), se volvía nuestro refugio, nuestra cueva salvadora de las fieras del bosque…
Yo me crié en una casa donde el libro era protagónico, regalo obligado de mi madre, en cada día de cobro…leer…devorar…la recuerdo siempre o con un libro en la mano o sobre la mesilla de noche, con un marcador dentro.
En plena dictadura, además, tener a disposición un buen libro era un triunfo sobre la miseria humana, y en casa abundaban!…
Ese estímulo constante, sobre una tierra fértil en imaginación, y deseo de fuga, debe haber tenido mucho que ver con el despertar de mi don, mi vocación por la Literatura, mi amor al arte,y no sólo en mí, todas mis hermanas giran en torno a la creación,lo que no significa todas escritoras, que para eso no basta con estimular, (la naturaleza tiene que haber sembrado lo suyo) pero de cuatro, somos dos....
Y puedo decir que tengo tres hermanas cultas, que aman los libros, que se han sabido nutrir con ellos, tres excelentes estudiantes…
Hoy día, el bombardeo de los múltiples medios de incomunicación, han dejado relegado no sólo al libro, sino a la imaginación. No se estimula ni la inteligencia ni la fantasía…hay muchas “cosas”, y algunas muy útiles, como la que estoy utilizando, pero pueden ser buenos medios de culturización, para aquél-aquélla, que haya pasado primero por la magia del libro, la estimulación del espíritu crítico; pero lamentablemente, es en muy pocos casos donde se da así…
Todo esto no sólo ha traído aparejado dificultades de comprensión, en la formación del propio discurso…sino el manejo de un lenguaje pobrísimo…que mal puede colaborar en el razonamiento, porque se piensa en palabras…y si éstas escasean, la elaboración de las ideas también, y por ende la expresión termina siendo un territorio desértico con alguna palmera.
Los muchachos, como muchos tontos dicen, NO VIENEN MÁS TONTOS, basta con empujarlos un poco, y en seguida se nota su INTELIGENCIA…lo que sucede es que casi no reciben ese empuje…
Yo soy docente de alma, y bien he visto lo que se puede lograr en clase motivando: MUCHO, MUCHÍSIMO…claro hay que retirarlos un poco de la pasividad para la cuál el mundo de consumo educa, la supraestructura idiotizante, donde se estimula el simple mirar algo que hace todo, donde el “espectador” no interviene, y por ende no hace nuevas conexiones neuronales, que le harían pensar más y mejor.
La maquinaria idiotizante con los programas chatarra erigidos como ídolos, imponen la imagen, que tampoco motiva a pensar, sino a simplemente excitar sexualmente, o consumistamente, y lo peor, ridiculizan al que piensa, estudia, al que se deja alimentar por los libros, es el "nerd", el "sabelotodo", "el genio"(términos usados como burla), y por ende alejan al muchacho de aquello que tanto podría enriquecele…
Y allí en un rincón llora el libro su canción de despedida, apretado al pecho de quiénes lo amamos, lo defendemos, y sobre todo luchamos, porque siga existiendo.
FELIZ DÍA,LIBRO, AMIGO MÍO, MUCHAS GRACIAS POR HABERME ALIMENTADO LA VIDA.








































lunes, 21 de mayo de 2012

CRÓNICA DE UNA DEPRESIÓN I. 40 HORAS

 

Volvió a despertar a las 5, lo había hecho a la 1 y a las 3.
Se incorporó, y fue hasta la cocina a prepararse un café.
Tenía algo de sueño, pero deseó firmemente que el mismo desapareciera con la sustancia que ingeriría…No quería un cuarto despertar…todo aquello la dejaba muy agotada.
A la una, demoró media hora en volver a dormirse, a las 3, algo más de una hora…
Miró hacia fuera, la noche negreaba cuál manto de consuelo, sobre los seres atareados del día, que ahora reposaban sin sobresaltos.
Se miró las manos, meticulosamente, cada uno de los dedos, apretó los puños, sintió el peso iracundo en el pecho, y las lágrimas comenzaron a manar desde sus ojos.
-Estoy harta, dijo, abrió el microondas y bebió sin saborear el líquido negro apenas tibio, sin azúcar.
Pensó qué hacer a aquellas horas…y descubrió sin sorpresa que no le apetecía hacer nada…se sentó un rato en la silla del comedor, hasta que la sensación que la acompañaba la hizo levantarse y volver nuevamente a la cama.
Esta vez se acurrucó mirando hacia el Este, elevó el acolchado sobre su cabeza, y se durmió enseguida.
A las 8 y 20 volvió a abrir los ojos, la luz del día invadía la habitación, y por suerte se encontró sin sueño alguno.
Buscó la bolsa con sus pastillas, fue por agua, y se tomó doble dosis, buscando mayor efecto.
Fue hacia al baño, y se miró al espejo, su cara no denunciaba su edad, sus ojos cansados, el rictus obligado, le hacían aparentar por lo menos diez años más.
Volvió a su cuarto, revisó sin interés la noticias, y de repente descubrió que debería salir a hacer compras, por lo menos las cosas fundamentales., inmediatamente, pareció que un hormiguero se hubiera destapado en su estómago, y miles de hormigas corrieran de prisa, por su sangre.
Odió su vida, nuevamente las lágrimas se acumularon en sus ojos, sólo que esta vez llevó las manos hacia su cara y rompió en llanto
Nada de lo que pudiera ser dicho podía aliviar su dolor, nada, ella misma era nada, caminando por la cornisa del desconsuelo, mirándose tambalear, con una total lejana repelencia.
Pensó en bañarse, imaginó el abrir la regadera, y no, no podía hacerlo. -Y si sólo se lavara el cabello?, su voz interior contestó que tampoco, -otro café?. Sí, al parecer el café era bienvenido.
Hacía mucho que no lograba concentrarse lo suficiente como para leer un libro, y eso que siempre había sido uno de sus mejores pasatiempos.
Siempre…ese siempre ya llevaba varios años…y caminar…mucho más difícil todavía…salir de casa la angustiaba…nada parecía provocarle placer, salvo escribir, y eso estaba menguando día a día.
Pensó en que dentro de poco, su vida quedaría reducida a una existencia vegetal, insomne, una planta de ojos abiertos, a la que ella despreciaría, y por supuesto se negaría a regar.
Lo había perdido todo: marido, trabajo, amigos, hijos…todos se habían marchado,los había corrido su enfermedad, y ella lo comprendía, estar a su lado no era exactamente algo agradable...estar dentro de ella menos...pero ella no tenía como huir.
El teléfono ya no sonaba, y de hacerlo, por nada lo cogía, le tenía terror, cualquier cosa que viniera del mundo exterior era visualizado como un enemigo.
A la tarde tocaba ir a control con la psiquiatra, pero prefirió quedarse durmiendo.
Al otro día la cita con el psicólogo era a las 14, pero inventó cualquier cosa, y se quedó en casa…había renunciado, bajado los brazos.
Empezó a tomar medicamentos a grandes dosis sin control, y ni así logró amortiguar la angustia…Vivir se había vuelto algo insostenible.
Entonces, sonrió, tomó el cuchillo grande de la cocina y lo presionó sobre sus muñecas.


silvia martínez coronel-derechos reservados.

MICIFUZ

Le decían Micifuz, desde el día que lo vieron pasarse una tarde entera debajo del banco de una plaza por miedo a que lo vieran los perros bravos de la cuadra.
Llevaba mucho tiempo en la calle, desde que su dueño le había quebrado una pata de un golpe y lo había echado fuera.
Desde entonces comía lo que encontrara, lejos de los restoranes, desde la primera vez que salió uno de dentro y le amenazó con un cuchillo. Había aprendido a calcular la hora en que ya no quedaba nadie, para merodear intentando encontrar algún resto de comida. Entonces ya quedaba muy poca cosa, pero por lo menos ahí no corría peligro de que los humanos le insultaran o persiguieran, y si escuchaba que algún otro perro venía, se iba corriendo. Antes de que quisiera hacerle guerra por un hueso, era mejor que ni lo viera, y no tener que soportar la humillación de entregarle su comida sin pelea.
A veces algún niño lo miraba con simpatía y eso le daba para sentirse bien por varios días, claro que eran muchos más , los que era presa de las burlas y el blanco de las piedras de otros niños. Igual, ya hacía mucho que había aprendido a ser el chivo expiatorio de la maldad, que a diario pasaba a su lado y le sonreía con su mueca sin dientes. Ya no esperaba nada de la vida, sólo le hubiera gustado ser más pequeño para ocupar menos espacio, y no ser visto, o no molestar a otro que quisiera pararse donde él estaba parado. Claro, él siempre se corría, pero a veces el lugar era tan pequeño, que por más que se acurrucara no parecía dejar de ser una molestia para el circunstancial compañero de guarida.
Su pelaje que un día supo ser de un blanco reluciente, ahora era gris, gracias al lodo, el polvo, los charcos, los gases de los autos, los basurales.
Un día muy azul, luego de la lluvia, se allegó a una fuente y se miró, y en seguida dio vuelta la cara para no verse, lo sorprendió la tristeza oscura de su mirada, y pasó el resto del día corriendo , escapando de sí mismo.
Si alguien le hubiera preguntado por qué seguía vivo, no hubiera sabido qué contestar…sentía que debía…eso era todo…ilusiones hace rato no tenía…hablar no lo hacía con nadie…no tenía a nadie…ni nadie lo tenía…era una muerte a la deriva de la vida, que ya no preguntaba por su suerte… acostumbrado al látigo de los días…y al olor pestilente de los perfumes de las casas de los ricos.
Un día le hizo detenerse la visión de un perro atropellado, le miró bien las patas separadas, el vientre hundido, la boca abierta, los ojos apagados, y se dio cuenta de que no sentía nada, que lo había contemplado como a un cuadro, giró sobre sus patas, caminó largo rato, y una angustia empezó a embargarle todo el cuerpo. El dolor era peor que el de luego de ser el blanco de las piedras de los niños, y se asustó ante lo desconocido.
Buscó con prisa un lugar donde esconderse, y el llanto le fue llegando despacito, de a poco fue recrudeciéndose, hasta transformarse en un concierto de alaridos.
Cuando le llegó la mirada vacía del cojo gris , supo que no le quedaban más de dos o tres horas a aquél pobre perro, que llevaba más o menos el mismo tiempo de visita que él, por esta mugrosa vida sin sentido.


Silvia Martínez Coronel
derechos reservados

ES LO QUE SE ES

Es verdad, yo ya sabía porqué Aquiles se fue de la guerra, mientras su adorado Patroclo lloraba lágrimas ajenas.
Y cuánto hace que descubrí que no vuelan los trineos, y que por ley física se han de detener los trompos, y apagar el fuego.
También sabía hace buen rato que la gente "buena",lo es mientras no le toquen el orgullo, la billetera, pero sobre todo el espejo que les regaló mamá, para bien o para mal, porque sabrán (lo dicen todos los cuentos "infantiles"), que están las que acicalan a la niña obtusa para el baile, las que mandan matar a la bella al bosque, y las que no les importa dejarla sin vida con tal de que no se aleje...en fin de acuerdo a esos espejos, menos o más distorsionados, miramos el mundo, a nosotros mismos, nos erigimos en jueces o reos, vamos de rey o de mendigo...
Ya sé que existen los gatos con botas, las hadas, duendes, en fin, los psicólogos que intentan con más o menos éxito hacer algo por los hijos de las madres brujas...son vendedores de ilusiones muy convincentes con sus vacíos talismanes, varitas, botas...le insuflan a la víctima algo de la fe en si mismo/misma, que le fue robada, y le permiten por lo menos, pararse en la guerra a la que lo mandaron acostado.
Por ende, la vida, sí es un cuento de hadas...y aunque su lenguaje suela ser más directo, no es por ello más comprensible...quizá todo quedara muy bien definido, invirtiendo un refrán popular:" lo que mal empieza, no siempre, mal acaba".
Que somos seres que venimos a la guerra, y la posibilidad de caernos muertos en el momento menos pensado es una conciencia que deberíamos tener siempre, para saber que tenemos un tiempo más o menos limitado para alcanzar nuestros objetivos.
Ustedes dirán, y a cuento de qué, una escritora seria, nos convoca para que leamos estas cosas?
No se olviden que soy docente desde antes de nacer, y soy crítica literaria, y que me leí hasta lo que no se ha escrito. Claro eso no me hace sabia, por favor!, pero lo que voy aprendiendo, entre mis lecturas, el arte de vivir, y la luz que me alumbra, lo comparto.
Y a qué viene esto?....ah, además soy buena gente, perdón, me iba olvidando de lo más importante... me quedo contentísima si se llevan mis recetas. Como dijera una ilusión óptica con cabello, que vi ..."porque no tengo egos que engordar", y bla bla bla...con la diferencia de que yo no soy una ilusión óptica.
En fin, hace algunos días, si alguien me hubiera dicho VERDE yo hubiera dicho ROSADO, con la mayor propiedad, sin tener en cuenta que no hay colores verdaderos y otros falsos, sino que todo depende de la luz que nos alumbre el que llegaremos a ver.
Y así es todo, imaginen de qué color serían para nosotros estos árboles a las 7 de la tarde, grises?, y a las 10:mmm negros, y a las 12 del mediodía?ay! de sólo pensarlo, puede que me caiga de punta ante tal belleza.
Claro cuando se concluye el color de algo, se lo mira bajo una luz "ideal"que permita fijar un patrón...con lo que se podría concluír que todos bajo la luz adecuada, veríamos EL MISMO COLOR, sería, digamos: IGUAL PARA TODOS, ante cualquier ojo, salvo para el del daltónico de siempre.
Por ende lo que nos queda en este cuento de hadas es acercarnos a la luz correcta, aprender a identificarla sí o sí, que sin metáfora, en esto se nos juega la VIDA!,y quedarnos junto-con ella, absorverla, para que nadie, NADIE, fuera del daltónico de siempre, se le ocurra, ni por asomo, so pena de quedar en ridículo, intentar engañarnos de cuál es nuestro verdadero color.


Con todo el amor del mundo:
Silvia Martínez Coronel
Derechos Reservados.

LA AGONÍA

El miedo, viejo color agridulce siempre nuevo, supo abrir sus piernas y gestar la muerte, siempre obscena.
Su sed era mucha, creó lágrimas que resbalaron hacia su boca de labios escarlata.
Volvió a los pisos de hielo, sólo un deslizar de fantasmas en la noche.
La bocas se fueron cerrando, mariposas nocturnas hicieron casa en las cortinas.
No tuvo piedad el tiempo, siguió marcando 24 horas, y cada segundo era un látigo en las costillas, puñalada certera en el estómago. No ahorró un solo minuto, se comió hasta el él último apetito. Rasgó cada milímetro de aire con su aullido. Y al final, dejó caer al cuerpo sobre los brazos amantes. No antes, de obsequiarle una última mueca de dientes amarillos.

silvia martínez coronel
derechos reservados

viernes, 9 de marzo de 2012

EL FRAUDE


Pensó que nunca, quizá fuera un buen momento, sólo que no le llamaba nunca, sino “después”.Los días pasaban y la angustia crecía, las paredes blancas parecían ser espejos que le devolvían una imagen informe, llena de vacío.Iba al trabajo sin ir, cocinaba sin cocinar, cuidaba sus hijos sin cuidarlos, en definitiva, vivía sin vivir…Cuando se sentía demasiado agobiada por la nada que la desdibujaba, se aferraba a ese “después”, que guardaba su sonrisa, para no humillarla, pero que hacía una cómoda siesta en su mundo interior, sin la inquietud de quién cree que en cualquier momento puede ser llamado.
Había aprendido a caminar sin pies, como volando, sin sentir el suelo, mirar sin ver…no es que no percibiera los objetos, sólo que no eran más que eso: objetos, nada que tuviera que ver con ella, algo lejano, más allá del estrecho círculo de fuego que había tejido a su alrededor.
Hacía cinco años que estaba separada…el padre de los niños se había olvidado pronto de su dirección y ella se encargaba sola de la manutención de los dos hijos, y de la casa, lo que le resultaba bastante difícil.Hacía buen rato que no miraba a sus pequeños a la cara, les daba un beso, sin tocar sus mejillas, y los niños se habían acostumbrado a no reclamar nada…De tanto en tanto caía una vecina con una sopa caliente, y alguna golosina para los niños, ella se lo agradecía con una sonrisa, y hacía como que escuchaba mientras la mujer le contaba cosas cotidianas.
Era una alivio cuando se marchaba…el contacto cercano la obligaba a demostrar un interés que no sentía y esto la dejaba agotada.
No siempre había sido así, nunca había sido un ser muy normal, pero por años fue algo no demasiado lejano al resto, pero desde que su marido había desaparecido, de a poco se había convertido en esta mujer ausente, que transcurría por los días como un fantasma, sin indolencia, pero sin pertenencia.No era el hecho en sí de haber perdido al marido, eso no importaba, hacía rato que ya no le quería, sino la sensación de abandono lo que había calado tan fuertemente en su alma.Mientras venía a ver a los niños, aún mantenía cierto apego a las cosas, pero cuando se fue del todo, se fugó hacia un lugar, donde nada la tocaba, aunque el dolor en el pecho le demostrara que todo era más una pose que una realidad…pero esta pose le hacía posible sobrevivir, y alejaba a los demás, lo que le era necesario.
Un día cualquiera mientras compraba verduras en la feria del pueblo, lo vio pasar de lejos…no pareció verla…pero a ella le despuntó una rabia intensa que hizo que rodara la verdura por el suelo. La señora del puesto recogió todo, y le preguntó si le pasaba algo…-no, nada, contestó ella con una mortecina sonrisa, y se dispuso a regresar a la casa, sólo que se fue por otro camino, que no sabía hacia donde la llevaba, ni le importaba. Las lágrimas rodaron por sus mejillas, y descubrió que hacía mucho tiempo que no lloraba, se sentó en una plaza, y pensó en su “después”, miró a los traseúntes , y dijo entredientes: “maldito hijo de puta”.
Volvió a su casa, entró al escritorio de su marido, que había permanecido cerrado por años, se sentó en su sillón y abrió la primera gaveta. Allí permanecía latiente una hoja polvorienta. La tomó entre sus manos, y leyó la carta que le enviara a su marido, el gerente de la empresa donde él trabajaba entonces : “diferencia entre entradas y salidas, el monto se dividirá en partes iguales entre tú y yo, y así sé que no vas a traicionarme y tú sabrás que no te traicionaré”…la misiva seguía…y tenía fecha del día anterior a que se marchara…se levantó decidida, con la prueba entre las manos, y salió a la calle.


Silvia martínez coronel
Derechos reservados

LOS PERROS



Cruzó la calle con el último aliento robado a su respiración, y entró en su casa, se tapó los oídos, pues se negó a seguir escuchando el sonido enemigo.
Intentó pensar en un mar en calma, un bosque de pinos, pero el ruido, opacaba sus imágenes visuales y olfativas.
Percibió entonces, que de nada servía seguirlo intentando.
Encendió música a todo volumen, y así logró dejar de escucharlos, pero no de temer, ya que sabía que aunque no los oyera, ellos seguían ahí, expectantes, detrás de su puerta.
Recordó que cuando todo esto había empezado, sólo tenía once años, y se subía con rapidez a los árboles, para protegerse.
Claro, que en la medida en que su mente había surgido la vergüenza, había dejado de lado esa estrategia, y la había suplantado por echarse a correr, aunque hacerlo despavorida por las calles, sabía que  tampoco era algo muy urbanizado, pero su miedo siempre respondía antes que su socialización, y apenas sentía el acoso, se lanzaba a la carrera.
Desde pequeña se había cuestionado el por qué de la persecución. Su madre le había dicho que era porque olían su miedo. En aquellos tiempos, la palabra de mamá pesaba más que la suya, y por ende dio por cierto lo que le decía, y se entrenó lo mejor que pudo en trepar árboles, ya que esto parecía bastante más sencillo que evitar el temor.
Al comenzar a sentir el olor del deseo, el argumento de mamá perdió consistencia, y fue suplantado por uno propio: olía a perra en celo.
Fue entonces, que empezó a guardar todo el dinero que conseguía para comprarse perfumes que opacaran su olor, pero su estrategia no surtió efecto, el olfato de los perros no se dejaba engañar así no más, y apenas la percibían , salían tras ella. Entonces regresó a su segunda opción, correr a la mayor velocidad posible.
A los 15 ya aventajaba a todos sus compañeros en Educación física, corría a una velocidad que dejaba boquiabiertos, tanto a sus compañeros, como a sus profesores.
Pronto empezaron las ofertas de entrenadores para que participara en carreras.
Sus padres olfatearon el negocio, tanto, o mejor que los perros, y le consiguieron el mejor entrenador.
Dalila, motivada por su primaria necesidad, más que por vocación, aceptó ser entrenada, y las medallas, al poco tiempo, ocupaban gran parte de la pared de la sala.
Ella estaba contenta, porque gracias al entrenamiento, los perros le quedaban suficientemente lejos, como para generarle preocupación, y como ya tenía bastante fama, tampoco era un problema la vergüenza, ni la socialización, ya que a todo el mundo le parecía normal verla correr. La gente asumía que Dalila había salido a entrenar, y el problema original quedaba perfectamente camuflado.
Dalila fue creciendo como deportista, y empezó a ganar mucho dinero, luego de su primer triunfo en las Olimpíadas.
Entonces ocurrió algo impensable en sus primeros tiempos en que escapaba aterrorizada, pensó que sería bueno estimular su miedo, llevando consigo el olor de los perros persiguiéndola, ya que eso la llevaría a correr a mayor velocidad, y por ende ganar más fama y dinero. Éste ya no iba a las arcas de sus padres, porque ya estaba suficientemente grande como para hacer los tratos con los entrenadores sin pasar por ellos, y por lo tanto tener total potestad sobre lo que ganaba, y depositarlo en una cuenta personal.
Ese día histórico en que el amor al dinero y la fama superó su motivación original para correr, luego de mucho pensar, decidió lanzarles uno de sus pañuelos a los perros del vecino, para que impregnaran sus olores en él
A la tarde llevó a cabo su plan, y a  través de la medianera contempló con satisfacción como los animales se desesperaban poniendo en sus bocas el pañuelo y pasando sus cuerpos sobre él.
Ella sabía que alrededor de las 20 horas el dueño llegaba a casa y los ataba, y entonces, quedaría libre para rescatar el señuelo. Así lo hizo. Al llegar al patio, apenas pudo encontrar un trozo del pañuelo, producto de las dentelladas, pero consideró que era suficiente, para que dentro de una bolsita atada a su cuello, su cuerpo respondiera instintivamente, y la hiciera correr a mayor velocidad.
El dinero y la fama provocaron lo que jamás se le hubiera ocurrido en sus años de entrenamiento involuntario en pro de su supervivencia: usar sus propios y primitivos temores para optimizar su rendimiento como corredora profesional.
Al día siguiente,  salió a entrenar con la bolsita en el cuello, y superó dos marcas su record. Volvió encantada con su invento, e inmediatamente pensó en como hacer para generarse aún más temor y por ende, llegar más lejos.
Al oír ladrar los perros, recordó que cuando era niña y se trepaba a los árboles, el aviso de la cercanía de los animales no se lo daba su nariz, sino sus oídos. Que el olfato de la presencia cercana de los canes era algo que había desarrollado después, cuando correr se había impuesto en ella como la estrategia única, y había que descubrirlos antes de que comenzaran su persecución tras ella, para entonces, poder tomarles ventaja.
Esa tarde, les echó otro pañuelo con su olor, y al oír aquel ladrido que estaba grabado a fuego en su memoria, prendió su grabadora.
Al otro día, cuando salió a correr, además del pañuelo al cuello, llevó su Mp4, con auriculares con la grabación del ladrido de los perros.
Por supuesto los resultados fueron excelentes. Volvió a su lujosa mansión con la convicción de que en las próximas Olimpíadas ganaría la medalla de oro.
Y así ocurrió.
Pero un día cualquiera descubrió que la bolsita con el olor y  la grabación de los ladridos habían dejado de surtir efecto…de hecho desde que había asumido a los perros como sus aliados en su carrera tras el éxito, y por ende su cerebro había dejado de verlos como enemigos, aquel  temor acuñado durante tantos años se había ido desvaneciendo, hasta desaparecer totalmente.
No le quedó otra que asumir que hasta aquí había llegado, se sacó varias fotos con su medalla de oro y las guardó en un álbum al que llamó.: MIS ADORADOS PERROS.
Guardó el álbum , y con él su cuarto de hora; entonces, se dedicó a mirar los videos de sus pasadas glorias.
Cuando se aburrió de verse, se dedicó a viajar por el mundo en autos importados y carísimos cruceros.
De vuelta a casa, ya tenía unos cuantos años, había dilapidado su fortuna, y apenas le quedaba algún dinero para sobrevivir en su vejez.
Había enterrado a sus padres ya hacía unos cuantos años, y gracias a la dedicación que le había implicado su carrera no se había casado ni tenido hijos, o sea, estaba completamente sola.
El día, que producto de que su cerebro había captado que estaba suficientemente débil como para no temer, un olor conocido la volvió a sentirse  amenazada.
El hecho, la tomó totalmente desprevenida, sentada en una plaza.
Automáticamente se levantó, y dio unos pasos, luego vinieron los ladridos, y consecuentemente su desesperación, dejó su cartera sobre el banco público, y se echó  a correr sin mirar atrás. Sus 70 años sumados a su sobrepeso, ganado por el abandono del entrenamiento, no ayudaron a dejar ni un segundo de sentir los agitados latidos de su corazón, producto de los ladridos en la nuca.
Cruzó la calle con el último aliento robado a su respiración, y entró en su casa, se tapó los oídos, pues se negó a seguir escuchando el sonido enemigo.
Intentó pensar en un mar en calma, un bosque de pinos, pero el ruido, opacaba sus imágenes visuales y olfativas.
Percibió entonces, que de nada servía seguirlo intentando.
Encendió música a todo volumen, y así logró dejar de escucharlos, pero no de temer, ya que sabía que aunque no los oyera, ellos seguían ahí, expectantes, detrás de su puerta.
Se perdió dentro de sus recuerdos.
En el momento justo, dirigió su mirada hacia las medallas que colgaban en su pared, y en el centro, la reluciente de oro. Luego detuvo su mirada sobre la alta pila de videos de sus épocas de gloria, volvió a mirar hacia la puerta y una mueca se impuso a su sonrisa.
Pensó cómo haría para volver a salir a la calle, sin su Mercedes,ni sus cuatro guarda espaldas…y así fue como recordó las palabras de su madre : “los perros huelen el temor”, por ende donde siguiera con esos pensamientos, los monstruos no se iban a retirar de su puerta.
La invadió un sentimiento que no había llegado a sentir ni de niña, ante lo desconocido:se sintió acorralada, eso le causó una molestia intolerable. Entonces se levantó, apagó la música, caminó convencida, a pie firme, respiró hondo, y abrió la puerta.


silvia martínez coronel
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miércoles, 8 de febrero de 2012

CAMINO A CASA“El poeta es un pequeño Dios”. Vicente Huidobro.



Yo le había indicado el camino de regreso a casa, era un camino lleno de obstáculos, que requería cierta habilidad, para ser transcurrido, pero le tenía mucha fe en el hecho de que pudiera llegar a la meta. Empezó a recorrerlo un Viernes. Recuerdo que al principio se cayó varias veces, luego su cuerpo fue tomando impulso, su mente se fue entrenando a sortear lo que intentaba impedirle la marcha, y comenzó a andar más seguro, hasta que empezó a disfrutarlo, y su andar ya parecía un baile, entre los árboles y las fieras del bosque.Las mismas ya no intentaban comérselo, se habían resignado a sucumbir ante su destreza, y cuando lo veían pasar, giraban sobre sí mismos, y se marchaban lo más pronto posible; les dolía haber sido superados por un simple humano, delgadito además, que de lejos no parecía que tuviera toda la fuerza que llevaba en el interior, algo tan poderoso, que hacía que de sus ojos saliera una luz cálida y penetrante, mezcla de amor con seguridad que hacía recular a cualquiera que se le acercara con la intención de hacerle daño, y quedarse cerquita al que se allegaba buscando su corazón de paloma recién nacida.Así iba Rodrigo por el camino, rodeado de aves y cervatillos, cantando dulces melodías, que hacían que el aire se colara suavemente por entre los recodos de los amaneceres y atardeceres, que le llevó a Rodrigo su viaje.El día que se le ocurrió quitarse los zapatos, seducido por el rocío que brillaba sobre el pasto, los cuervos se alejaron aún más de su camino. Él sólo dejó que sus pies sintieran la maravilla y sus pulmones exhalaron un poco más del amor del que llevaba dentro, lo que hizo que al rozar su aliento un huevo que reposaba sobre un nido abandonado, se moviera, crujiera la cáscara y naciera un pájaro.Inmediatamente, éste se echó a revolotear alrededor de la cabeza del muchacho que le devolvió una sonrisa plena de ángeles.Cuando llegó al portal de su hogar, miró hacia atrás el bosque que dejaba, para retenerlo en su memoria, se dejó llevar por el último impulso, y fueron abiertos sus ojos a un mundo nuevo, donde el médico al darle una suave palmada, le hizo olvidar, de pronto, el viaje que lo había llevado hasta allí. Dentro de aquel cuerpo, y sin saberlo, producto de aquel hermoso recorrido que llevó nueve lunas, Rodrigo hizo de aquel niño, que luego se convirtió en un prometedor poeta, un ser pleno y feliz.

Silvia Martínez Coronel
Derechos registrados.

CREACIÓN PERSONAL & EVOLUCIÓN HISTÓRICA-ARTÍSTICA.(ENSAYO)


SI SE ESTÁ INVENTANDO ALGO PERSONAL,RECIBIRÁ, DE TODOS MODOS, LAS INFLUENCIAS QUE TODOS TENEMOS INTEGRADAS, DE CORRIENTES DE ESTILO, LO QUE HEMOS LEÍDO EN EL TRANSCURSO DE NUESTRA VIDA, OÍDO, DEL MEDIO QUE NOS RODEA Y NOS HA RODEADO DE LA ÉPOCA QUE NOS TOCÓ,Y A ESO SE LE SUMARÁ, EL SELLO PERSONAL, O SEA LAS PROPIAS VIVENCIAS, INGENIO, TALENTO, BÚSQUEDA DE LO PROPIO Y NUEVO (ES LÓGICO QUE EL ESTILO DE LOS CREADORES EN UNA MISMA ÉPOCA SE PAREZCA,Y HASTA MUCHO, YA QUE SON PRODUCTO DE LAS MISMA REALIDAD HISTÓRICA, VALORES, CONCEPCIÓN ARTÍSTICA- SIEMPRE HA SIDO ASÍ Y SERÁ-, COMO ES NATURAL, PERO NO POR ESO VAMOS A HABLAR DE PLAGIO!, DE UN AUTOR  A OTRO, SINO DE PARECIDOS OBVIOS EN RELACIÓN A QUE FORMAN PARTE DE UNA MISMA REALIDAD)...
AQUELLOS QUE LOGREN APORTAR SIGNIFICATIVAMENTE EN EL ESTILO REINANTE, Y SOBRE ÉSTE CREAR ALGO (alguito) NUEVO, SERÁN LOS QUE IRÁN MARCANDO LA EVOLUCIÓN EN EL ARTE, LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD, QUE SE HACE TOMANDO ALGO DE LO QUE YA HABÍA, Y SOBRE ESO CREANDO ALGO NUEVO, LO QUE EN EL DEVENIR DE LOS TIEMPOS ES PERFECTAMENTE OBJETIVABLE Y TERMINA NOMBRÁNDOSE( RENACIMIENTO, MANIERISMO, BARROCO...)Y ES NECESARIO APRECIAR, (de la GIOCONDA de Da Vinci,a la de Picasso, a la de Dalí ,a la de Botero,lo que muestra a las claras la evolución desde el Renacimiento al Neo-expresionismo, pasando por el Surrealismo, desde una misma base -la Gioconda-, pero recreándola desde un nuevo estilo, lo que hace más fácil la comprensión de dicha evolución)... 
El que “cree” que la evolución de la historia del arte, y la evolución histórica ha sido fruto de plagio sobre plagio! o no sabe nada de evolución, o carece de visión histórica,o está "ciego", o nació ayer…´
Quizá sea exagerado,pero creo bastante didáctico, que sería como argumentar que el creador del auto plagió al que inventó la rueda,el que creó el fósforo al que descubrió el fuego!, y hasta la locura de que el hombre de Cro Magnon al de Neanderthal!!!…y por ahí podríamos seguir, si nos sumáramos al deliro de estos creadores que quizá no perciban que si escriben de determinada manera es porque llevan toda una historia de influencias detrás,y que por obviedad habrá un estilo compartido con los creadores de su generación, o coetáneos, que no es lo mismo que plagiarse!, vulgarmente copiar, robo de invenciones personales, no respeto por la propiedad intelectual de lo sustancialmente personal, que cada uno produce...lo que por supuesto es reprobable.
Pero cada tiempo tiene su forma literaria propia,producto de su época.
De haber nacido en el Manierismo los creadores hubieran escrito sobre el conflicto de la existencia y su falta de resolución, pero por eso a nadie se le ocurre, ni se le ocurrió entonces, que "LA VIDA ES SUEÑO " de Calderón de la Barca", plagiara a "HAMLET ", de Shakespeare!!!.
INCLUSO HAY creadores, HOY DÍA!,QUE CREEN QUE PLAGIO ES EL USO DE UNA MISMA PALABRA QUE UTILIZÓ EN UN POEMA Y LUEGO VE EN OTRO!!! UNA PALABRA DE USO HiPER-CORRIENTE, NINGUNA INVENCIÓN PERSONAL(LO QUE HARÍA JUSTO EL RECLAMO)¿Estamos todos locos?.
TODAS las palabras del diccionario, pueden usarse, OBVIAMENTE, LA COMBINACIÓN DE LAS MISMAS HACE AL POEMA, NO LAS PALABRAS SUELTAS!!!.
Dejemos el miedo en el momento de crear, provocado por gente que poco sabe, o padece de extremo individualismo y acusa de plagio a quién no lo comete.
CREEMOS en libertad, con autenticidad,y honestidad, desde nosotros mismos, sin copiar a nadie(PLAGIO REAL), lo que sería una humillación al propio talento y a la inteligencia...(LA COPIA SIN MENCIONAR EL AUTOR ORIGINAL, O PONIENDO A QUIÉN NO ES COMO EL AUTOR ,SI ES PLAGIO... REAL)
Lo que los creadores que acusan de un falso plagio  reclaman, parece ser  el monopolio de la lengua y de los estilos, que SON PATRIMONO DE TODOS,y de dárselos sería UN ATENTADO A LA EVOLUCIÓN HUMANA Y POR ENDE AL ARTE. QUERRÁN PARAR LA HISTORIA?,QUE TERMINE EN ELLOS?(siempre creí que algo de historia del arte, debía darse desde las escuelas)...
En principio al enterarme de estos reclamos, no le dí importancia, consideré que no lo ameritaba, pero luego pensé en el riesgo de que los creadores comenzaran a limitar su creación perseguidos por esta ideas “extrañas”, ahí me preocupé y publique mi PARANOIA DE UN ESCRITOR…como una forma de hacer conciencia, sin dramatizar, del fenómeno. 
No hay que dejarse amargar , Y MENOS LIMITAR LA CREACIÓN, ( LA QUE SÓLO FUNCIONA EN LIBERTAD, Y ES HONESTA POR DEFINICIÓN, PORQUE SI NO, DEJA DE SER CREACIÓN, PARA SER COPIA), por difamaciones de incultos o enceguecidos creadores que por individualismo fanático,o quién sabe qué...( la amplia mayoría me los supongo envidiosos, miedosos DE QUE OTRO CREADOR LOS SUPERE), gente posiblemente muy insegura de sus propios valores (¿PATOLOGÍA DE HERODES QUE MANDÓ ASESINAR A TODOS LOS NIÑOS MENORES DE DOS AÑOS, PORQUE SE ENTERÓ QUE IBA A SER DERROCADO POR UNO-JESÚS-DE MÁS O MENOS ESA EDAD?, o¿ la de LA BRUJA DE BLANCANIEVES QUE MANDÓ MATAR A SU HIJA PORQUE VIO QUE LA SUPERABA EN BELLEZA?)
Estos creadores inconscientemente, por ceguera o delirios de grandeza están provocando sentimientos de persecución entre otros  creadores(sobre todo sobre los jóvenes, los que recién empiezan) que podría limitar el desarrollo natural de la estética.
Es obvio que la cosa no llegará a tanto…Ni la cruda disputa entre clásicos y vanguardista logró detener la evolución de la historia, del arte, de la vida…que siempre se basa en lo que fue, descarta lo que ya no quiere y sobre esa base crea algo nuevo…pero eso no es plagio, queridos míos…es la NECESIDAD DEL SER HUMANO DE SUPERARSE A SÍ MISMO, DE CRECER, EVOLUCIONAR, parafraseando a AUTE, la defensa porque no se hunda en el polvo: LA BELLEZA...


Silvia Martínez Coronel 
D.R.