Datos personales

Mi foto
SILVIA MARTÍNEZ CORONEL, alias AURORA BOREAL,de Montevideo, Uruguay. Soy profesora de Literatura,formadora de futuros docentes,crítica de arte,declamadora,poeta,cuentista,madre y viceversa. Amo con pasión todo lo que hago, me entrego entera, no conozco otra forma de estar en el mundo, ni quiero aprender. Los textos aquí expuestos están registrados como propiedad intelectual de la autora.Si deseas hacer uso de ellos has de ponerte en contacto con ella. Todos los derechos reservados. No se puede copiar ni distribuir. No se puede hacer uso comercial con esta obra. No se pueden hacer trabajos derivados de ella.

TRANSLATE-TRADUCCIÓN

sábado, 21 de enero de 2012

LIZ


Con todo cariño


Ella había pasado el día buscando consuelo, al final del mismo lo más parecido con lo que se había encontrado era con el suelo.
Se dejó estar sobre el sillón hamaca, que hamacaba a la niña que ya no era, pero que servía, más de lo que habían servido muchos seres vivos a lo largo de su vida.
Sintió el atardecer en la brisa que se colaba tras la cortina:-"es temprano", se dijo, y sonrió,_"temprano para qué...", que más daba temprano o tarde...
Entrecerró los ojos, se sintió invadida por un olor a duraznos, que le hacía recordar la Navidad cuando era niña, extrañó los jazmines...eran parte de la mezcla que le traía la esencia pegada en su retina interior, de los fines de año. La gente en camisa, el olor a cerveza, los niños con la mirada de la ilusión pintada en el rostro...seguro como estaba también en el de ella, por aquellos días, de la mano de su madre, haciendo compras, para la ensalada de frutas de la cena.
Movió la silla un poco más de frente a la ventana, la tarde avanzaba, e iba variando la dirección del viento, quería seguir sintiendo la brisa, que le traía, envuelta en olores, tan bellos recuerdos.
Jugaba a la rayuela, los niños de enfrente murmuraban cosas, la miraban de reojo y se reían, de pronto tomaban la pelota, y corrían tras ella, luego del grito de gooooooooooooooool, todo volvía a la escena primera, los manotazos con los que se comunicaban , al parecer más que con las palabras, las risitas por lo bajo, el llevarse atrás el pelo sudado, y levantar los ojos para verla.
Volvió a acomodar la silla, esta vez no para buscar la brisa, sino porque la posición en la que estaba sentada la incomodaba. -"Es Jueves", pensó..."es Jueves"...-"mañana será Viernes", quizá Alfonso la acompañara a la feria y pudiera sentir el canto de los chiquillos, comprar manzanas...sintió la textura en los dedos, y recordó como le gustaba lustrarlas, cuando aún veía, con su buzo, para ver el resplandor del rojo, sentirse Eva, Blancanieves, quién sabe, pero estarse atrapada en el hechizo de aquella belleza por unos instantes.
Sí, definitivamente, quería ir a la feria, también le hacían falta limones, pensó...y si no podía llevarla Alfonso, daba igual, podía manejarse bien sin él.
Cerró los ojos, buscó el sueño, no llegaba.
Abrió los ojos, la oscuridad  hace tiempo que no la molestaba...los seres oscuros sí...los que parecían ser lo que no eran, las alimañas, los aprovechados, los malos inquilinos de su ceguera...pero también recordó a los buenos amigos,tardes de jazz junto a la chimenea, charlando sobre películas viejas.
El problema no era, básicamente el haberse quedado ciega, sino haber descubierto, desde la oscuridad, el vacío inherente a estar vivos, como si ese no ver hacia afuera, le hubiera otorgado una lucidez hacia adentro que le permitía juzgar mejor las cosas, darse cuenta de lo que antes no percibía, porque la luz distrae, y a veces pone colores donde no los hay...ahora ella sabía distinguir perfectamente el buen whisky de la mala imitación, su olfato era agudo y no se equivocaba, el amor verdadero, del falso amor...antes le era más fácil caer en trampas...desde que no veía, ya casi no caía en ellas.
Se rió para sus adentros, pensó en la lástima de los otros que no le hacía falta:_"si ellos supieran...se dijo...si ellos supieran, pero la gente que ve, suele estar tan ciega..."
Se levantó de la silla, fue hacia la computadora, la prendió, puso el lector, y se dispuso a leer poemas...


Silvia Martínez Coronel
derechos registrados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario